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Historia del Municipio

Fecha de Publicación: 17/2/2017

 

Almirante Brown

 

Historia del Municipio

 

Comienzos 

Hasta el momento, no se ha podido constatar en el territorio del actual departamento Castellanos la existencia de restos arqueológicos o documentos que permitan afirmar la existencia de asentamientos de pueblos originarios. Sin embargo, se sabe que era un lugar de paso, por donde transitaban constantemente. 

En 1796 fue creado el Fuerte de los Sunchales, el primer poblado del departamento. Desde 1812, los ataques sufridos por los originarios y la reconfiguración política territorial que ejercieron los primeros gobiernos patrios, hicieron que el Fuerte Sunchales luego de un tiempo desaparezca.


Formación de Rafaela


En la segunda mitad del siglo XIX, la colonización privada alcanzó al departamento. En el año 1881, la empresa de Guillermo Lehmann puso a la venta los terrenos de una colonia llamada Rafaela o "La Rafaela". Muchos de los inmigrantes que poseían tierras, o que arrendaban tierras en otras colonias, fueron los primeros que compraron. En cambio, algunas familias que se encontraban asentadas en la zona desde algunos años antes, lograron formalizar la compra con Lehmann. 

Los primeros habitantes no fueron los dueños de la tierra, sino arrendatarios que buscaban una oportunidad para crecer económicamente. La mayoría de los habitantes eran de origen italiano, pero también llegaron suizo-alemanes, españoles y argentinos provenientes de provincias vecinas. 

El crecimiento de Rafaela fue similar al de las colonias vecinas en sus primeros años, pero a partir de 1890, nuestra ciudad se diferenció del resto. 

Por un lado, Rafaela se transformó en un nudo ferroviario: pasó por aquí una línea férrea proveniente de Santa Fe (1886), otra que venía de Córdoba y una de Rosario (1887) y un emprendimiento local que unió Rafaela con las colonias del Oeste, conocido como Tramway o Tranvía a Vapor (1890).

Por otro lado, el gobierno de la provincia estableció en Rafaela la Jefatura Política del departamento Castellanos, otorgando un mayor dinamismo administrativo en comparación con los pueblos vecinos.
Además la generación de instituciones que abarcaban ámbitos culturales, asociativos, comerciales, productivos, sindicales, educativos, financieros y deportivos llevaron adelante cambios sustanciales en la vida social. En este proceso no se puede dejar de mencionar la importancia que tuvo la masonería local. 

La vida no era fácil en aquellos tiempos, la violencia, la corrupción y las pujas políticas eran moneda corriente en las calles de tierras y en las tranqueras de las chacras. Las mujeres fueron desplazadas de la vida política y profesional. Trabajaban, educaban y criaban a sus hijos de la misma forma que sus maridos, pero no estaban a la par de los hombres. 

Desde la Colonia 
En la evolución político-administrativa de nuestra localidad pueden diferenciarse tres períodos:

  • Colonia, desde su formación hasta 1885, la única autoridad era el Juez de Paz, representante del gobierno provincial.
  • Pueblo, desde 1885 hasta 1912, la administración de los intereses públicos se encontraba en manos de una Comisión de Progreso y luego de una Comisión de Fomento a partir de 1886. Los vecinos que la integraban fueron designados por el Poder Ejecutivo Provincial.
  • Ciudad, en 1913 la población alcanzó los 8.242 individuos y los destinos del presupuesto público fueron regidos por un Concejo Municipal electo por los vecinos y un Intendente Municipal designado por el Gobernador de la Provincia.

Crecimiento Económico  

Durante los últimos años del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, la economía de Rafaela se diversificó, los rubros iban más allá de la producción cerealera. Los molinos harineros y las cremerías se transformaron en las primeras industrias de la zona. También aparecieron importantes talleres artesanales que abarcaban diferentes rubros como fábricas de carruajes, talabarterías, cervecerías, fábricas de pelucas, etc. Además fue muy importante el empuje que produjo el comercio: perfumerías, relojerías, barracas, almacenes de ramos generales, mueblerías, venta de automóviles, ferreterías, bares, hoteles, tiendas, zapaterías, etc.

Durante los años de la primera guerra mundial (1914-18), el tambo adquirió gran difusión por la paralización de las explotaciones de granos, aunque la consolidación definitiva de estas actividades llegó en 1924-25. En forma paralela, aumentaron los planteles ganaderos y surgió la primera industria frigorífica, que con el tiempo fue un factor de intenso desarrollo para la ciudad.

La traza urbana

El primer núcleo de población urbana creció alrededor de la plaza 25 de Mayo, punto central en el plano diagramado por Guillermo Lehmann, lugar desde donde se desplazan los cuatro bulevares más importantes. Allí se establecieron las casas comerciales más relevantes, la Iglesia y se generó el primer espacio público de esparcimiento. 

La llegada de los ferrocarriles planteó un desafío para la ciudad, a partir de que Cristóbal Woodgate, realizó el proyecto de crear otra Rafaela en 1886, que se iba a llamar "Rafaela Estación". Para esto, diagramó un plano diferente que iba en diagonal al trazado original por Lehmann. Esas diagonales aún persisten y pueden observarse en los Barrios Alberdi, Sarmiento y Villa Rosas. 

En la puja entre los vecinos del centro y Woodgate, finalmente el gobierno de la provincia decidió los vecinos del centro tenían razón y Rafaela quedó constituida como una sola localidad. Los vecinos nunca supieron que Lehmann, quien había creado el plano central que ellos defendían, estaba asociado comercialmente con Woodgate para vender los terrenos de la supuesta "Rafaela Estación".